"Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima." Oscar Wilde

viernes, 8 de abril de 2011

Dos segundos, treinta pulsaciones.

Seis de la tarde, hora exacta en la que ella sale de sus clases de bailes. Él lo hace todo para estar ahí, para encontrársela por casualidad, para hablar del día tan bonito que hace, de lo difíciles que deben ser las clases, de lo mal que le va al Madrid, de lo guapa que había venido ese día, miento, de eso no.
Todo el día pensando en unos dos segundos, unos segundos en los que no pasaba nada, unos segundos en los que lo pasaba todo.

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