Oigo mi corazón bombear en sincronía con los del resto de los presentes en perfecta armonía solo interrumpida por el ruido de lejanos tambores y gritos de guerra.
Espero que se acerque el enemigo enarbolando un estandarte que no me inspira nada. Mi nación quedó tan lejos como mi mujer. Ahora solo estamos mi vida y yo. Las conquistas de unos pocos ricos no me satisfarán en absoluto. Y los indígenas tampoco me han hecho nada, ni a mí ni a mi familia. Tampoco la promesa de civilizarlos me traen a estos bosques infinitos. Ni siquiera las deudas que me obligaron a alistarme me preocupan ya. Solo pienso en sobrevivir.
Se asoma el primer enemigo entre los árboles y el miedo puede conmigo. Siento la necesidad de huir, de romper la formación tortuga, de correr y esconderme entre las rocas.
El salvaje embiste la formación y la batalla comienza. Entonces solo existen mi espada, las suyas y sus gargantas. Una lanza da a parar en el pecho de un chico de mi lado. Fue el mejor amigo de mi infancia, en Sagunto. Sus padres también le esperan en casa. Solo puedo alegrarme de que el proyectil no me matara a mí.
Continúa el intercambio de saetas, estocadas y gemidos de dolor hasta que es abatido el último vascón. Buscamos a los supervivientes y los rematamos. Ahora solo nos queda vengarnos del crimen de atacarnos; de defender sus tierras, sus casas, sus mujeres y sus hijos. Y lo haremos robandoselas quemandoselas, abusando de ellas y exclavizandolos respectivamente por la gloria de la República.
¡Roma victis!
El protagonista de tu historia me recuerda a una película de romanos que te demostraba lo cabezota e incompresibles que algunos de ellos eran...
ResponderEliminarPero muy bueno Jose.
jaja gracias. ¿Sí? ¿Y cuál era?
ResponderEliminarLa vi hace tiempo, no me acuerdo, pero ahora hacen una en los cines que es similar a su manera, se llama La Legión del Águila.
ResponderEliminarMe gusto, estaba bien
ResponderEliminarUna pregunta, ¿ tu personaje habla irónicamente o habla en serio, de acuerdo a la ideología de la época?
ResponderEliminar¿En qué? Creo que lo único irónico es lo de la venganza.
ResponderEliminarTe lo explicaré cuando te vea.
ResponderEliminarok, que misterioso xD
ResponderEliminarHay batallas entre cantabros y astures contra Romanos, peor contra vascones creo que la única documentada es esta que nos cuentas
ResponderEliminarPues es verdad, no me paré a comprobarlo. Sabía de la guerra contra cántabros y astures en las que participio Octavio así que supuse que en algún momento la habría habido también contra vascones. Gracias por el comentario.
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