"Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima." Oscar Wilde

jueves, 28 de julio de 2011

El deseo más desesperado de mi corazón

Estos días nostálgicos de maratones de Harry Potter reparo en un objeto que me resulta muy curioso, el Espejo de Oesed. Ese en el que el protagonista primero ve a sus difuntos padres y después se ve a sí mismo con la piedra filosofal. Que interesante, un objeto que te muestra el deseo más desesperado de tu corazón. De tenerlo podríamos perseguir solo aquello que nos hace más felices. Aquello que es el fin de nuestra vida.
 El problema surge cuando me pregunto que vería yo en él. Podría ser un placer material. Eso me dolería bastante. Pero no, no creo que fuese algo tan fácil de adquirir como comprándolo. No, creo que tengo una idea aproximada de lo que es. Pero sabiéndolo, todo se complica aún más. ¿Vería a alguien concreto o vería simplemente a una persona acompañándome? Incluso de salirme alguna persona no estoy seguro de a quién vería, tal vez incluso podría ser gente que pertenece al pasado.
Al final todo me lleva a una pregunta que me planteo desde hace tiempo: "¿Quiero a alguien o quiero una pareja?

6 comentarios:

  1. No se. Pero creo que por el momento necesitas un abrazo.
    Un abrazo.
    See ya!

    ResponderEliminar
  2. jaja
    Te lo agradezco y te los correspondo.
    Nos vemos!

    ResponderEliminar
  3. no te comas la cabeza, cuando tenga que pasar, pasará...tarde o temprano la encontrarás :)

    ResponderEliminar
  4. jaja no es que esté a punto de tomar pastillas ni nada jaja pero gracias por tu optimismo, como siempre

    ResponderEliminar
  5. Es verdad tenías algo parecido por tu blog, pues ahí la gran cuestión; nunca sabremos con exactitud lo que nos hará realmente felices; pero en mi opinión el amor siempre formará parte de esa felicidad aunque no sea ese nuestro deseo directo. Espero que encuentres algún día "eso tan esperado".

    ResponderEliminar
  6. Tienes razón, el amor siempre está presente y es la métrica de cualquier poema. Lo mismo te deseo, gracias.

    ResponderEliminar