Entre tus luces de neón verde,
me perdería.
Orientarían mis pasos, el rojo
de tus mejillas
por campos de trigo tostado hacia
tu voz erudita.
¡Por eso eres la primera luz que entra
por mi rendija!
Vëo que tus manos tiemblan y no solo
porque estén frías.
Ahora comprendo aquel destello
de tu sonrisa.
tipicoblog, ¡no me puedo creer que vayas vuelto! :) me alegro un montón y sobre todo por la entrada tan bonita.
ResponderEliminarJaja muchas graias, Elena. Me alegro de que te guste. Está claro que me crezco bajo presión jajaja
ResponderEliminarBonita entrada Jose! Sigue escribiendo asi de bien!!
ResponderEliminarjajaja lo mismo te digo. Muchas gracias, Ana.
ResponderEliminar