Les conté que cada noche, justo antes de quedarme dormido, sonaba una melodía en mi cabeza. Creo que cada noche es distinta y nunca la recuerdo al despertarme.
Sabían que todos los días, antes de merendar, me siento en el piano de la entrada para componer, y no salen más que acordes que suenan mejor o peor entre ellos. Luego me siento en mi escritorio, e intento crear un poema describiendo a alguna bella mujer y una vez más fracaso.
Pero en ese instante de seminconsciencia previo al sueño, surgen versos y harmonía de mí mente como si otra persona me cantara al oído. También en ese momento visualizo mis deseos como reales, y trato de permanecer despierto y memorizar esa improvisada obra de arte. Y una vez más se diluyen como otros tantos pensamientos.
Por eso les recomendé a ellos, cuyas mentes están despiertas y fértiles que intentaran memorizar el principio de sus sueños, porque es en ellos donde habita el subconsciente, donde se oyen los sollozos del alma.
Dicen que toda gran idea proviene de los sueños, creo en eso. Supongo que por esa razón, parte del proceso creativo involucra dormir, soñar e incubar ideas que despiertos nos cuesta ver con otros ojos.
ResponderEliminarSaludos, see ya!
PD. Solo de casualidad, has estado viendo Inception ultimamente?
Bueno, a mí me cuesta creer que "Yesterday" y el propio nombre de "The Beatles", pero de lo que si estoy seguro es de que en los sueños se nos presenta todo sin importar si es moral o físicamente posible. Eso es lo bueno que tienen.
ResponderEliminarPues sí, me gusta mucho. Y me acuerdo un montón porque en Origen hablan de que el cerebro trabaja mucho más rápido y de que nunca se sabe como se ha llegado al sitio del sueño, pues a mi me parece que estoy recordando el principio de los sueños.
Me alegro de que tengamos otro gusto más en común. Un abrazo.