"Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima." Oscar Wilde

sábado, 19 de marzo de 2011

Aquellos maravillosos años

Perdón por el tópico pero es verdad, probablemente hubiera tiempos más divertidos. Mi generación, la de mediados de los noventa lo tiene todo, todo excepto infancia. Presumo de ser de la última época de niños que jugaron en la calle, que grafiteaban la calles con tiza, a los que regalaron discos, que vieron llegar internet a sus casas... No quisiera llegar a lo de que los niños de ahora solo ven la tele, porque no es verdad. Pero hoy es raro ver a un infante ir solo a comprar el pan, por lo que pueda pasar. Esa puede ser una medida exagerada pero entra dentro de los comprensible. Cosas como no dejarles salir por el frío tacorontero o no dejarles tirarse de cabeza me parecen locuras. No sé que nos hecho los niños para que les neguemos la niñez, perdonen la redundancia. Por otro lado, supongo que yo seré igual cuando tenga hijos, también los trataré como lienzos de Velázquez.
Y es que yo ya nací con todo: teléfono, vacuna contra el sarampión, democracia... Y sé que tengo una vida mucho más cómoda que las de mis progenitores, ¿pero es más feliz? A veces desearía tener peleas de pedradas o correr delante de los grises pidiendo "¡Libertad!"

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